reconocimiento facial

El sistema de reconocimiento facial de China

Para quienes observamos a China desde Occidente, muchas veces recibimos el relato satanizado de sus políticas públicas. En esta oportunidad, ha sido la intención de implementar un sistema de reconocimiento facial en el metro de Beijing la nueva manzana de la discordia.

A pesar de que, en efecto, todo parece apuntar a un control cada vez invasivo por parte del gobierno chino, es necesario ver las dos caras de la moneda.

Por ello es importante conocer cómo funciona dicho sistema de reconocimiento facial (y los escáneres de manos) y la justificación que hace el gobierno chino respecto a su implementación.

Reconocimiento facial y escáneres de manos

Según la información que se maneja actualmente, Beijing planea implementar un sistema de reconocimiento facial denominado bio-ID el cuál abarcará mediante miles de cámaras todas las estaciones y vagones del metro de la ciudad.

La medida será acompañada de la intensificación del uso de escáneres de mano. Tales dispositivos se habían venido utilizando desde hace un tiempo en algunas zonas de la nación. Tales medidas podrán hacer innecesario el uso de boletos, permitiendo que los usuarios ingresen automáticamente. 

Algunos antecedentes

El pasado año también fue notoria la repercusión de otra política pública de control del gobierno chino. De hecho, se trata de una medida muy cuestionable que consistió en asignar puntos a los ciudadanos.

El sistema de puntaje ciudadano que amplia (e incluso justifica) las desigualdades sociales en términos de “crédito social”  ha sido, no sin razón, objeto de una feroz controversia. 

China parece estar alcanzando a las más terribles distopias como las presentadas en la película titulada Brasil, del director Terry Gilliam e incluso como los argumentos de algunos capitulos de Black Mirror.

Los dilemas de una sociedad de enormes dimensiones

No obstante, la crítica ante las últimas medidas del gobierno chino en cuanto a seguridad y control social estarían incompletas si obviamos su contexto y justificaciones.

Empecemos nada más con la cantidad de personas que habita China. Un gigantesco número de 1,386 miles de millones de habitantes era la cifra que se maneja respecto al año 2017.

Tal dato podría parecer irrelevante, pero tan solo considere que los Estados Unidos poseen una superficie territorial de 9,843 millones km². China, por su parte, ni siquiera alcanza dicha cifra, puesto que posee 9,597 millones km² de extensión territorial.

Sin embargo, la población china (1,386 miles de millones de habitantes) es 4,2 veces más grande, aproximadamente, que la población estadounidense (325,7 millones de habitantes) según las cifras que se manejan respecto al año 2017.

No hay dudas de que los dilemas que afronta China como sociedad y el gobierno chino como el director de la misma, ameritan medidas que pueden desafiar a nuestras concepciones de la vida.

¿La realidad supera a la ficción?

Lo que en años posteriores ha sido visto con asombro e incluso con mucho miedo, lo estamos en su desarrollo en la actualidad. La sociedad china es tan solo un ejemplo de rumbo al cuál nos dirigimos con el auge de las tecnologías.

No obstante, queda de parte de cada quién determinar si se trata del camino correcto o de si más bien hemos perdido el rumbo y caminamos directo hacia nuestra esclavitud como humanidad.

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