Patatas de Olot: receta tradicional catalana de patatas rellenas Cocina agosto 26, 2026agosto 26, 2026 Las patatas de Olot son una especialidad tradicional de La Garrotxa, en Girona, formada por dos láminas de patata que encierran un relleno de carne asada y picada. Después se rebozan y se fríen hasta conseguir una superficie dorada, un interior cremoso y un relleno intenso que recuerda a los grandes guisos de la cocina catalana. A diferencia de las patatas rellenas que se vacían y se hornean, aquí la patata funciona como si fuera la masa de una pequeña empanadilla. Esa construcción es precisamente lo que distingue a las auténticas patates d’Olot y también lo que exige algo más de técnica: las rodajas deben quedar tiernas y flexibles sin romperse antes de montar cada pieza. Contenido ToggleQué son exactamente las patatas de OlotDe dónde son las patatas de OlotCómo son unas buenas patatas de OlotIngredientes para hacer patatas de OlotQué carne se utiliza tradicionalmenteQué patatas elegirCómo hacer patatas de Olot paso a paso1. Dora la carne2. Prepara el sofrito3. Cocina la carne con el sofrito4. Tritura o pica el relleno5. Enfría la carne6. Pela y corta las patatas7. Cocina las rodajas a temperatura moderadaPor qué no conviene dorar las patatas en esta primera fritura8. Empareja las rodajas9. Rellena las patatasCuánto relleno poner10. Reboza cada pieza11. Fríe las patatas de Olot12. Escurre y deja reposar unos minutosEl secreto para que no se abran al freírlasQué hacer si las patatas se rompenCómo conseguir que queden crujientesQué diferencia hay entre las patatas de Olot y unas patatas rellenas normalesLa importancia del relleno de carne asadaSe pueden aprovechar restos de carne¿Se pueden hacer solo con carne de cerdo?Se pueden preparar con antelaciónCómo conservar las patatas de OlotCómo recalentarlas¿Se pueden congelar?Qué acompañamiento ponerCuántas patatas de Olot calcular por personaPatatas de Olot vegetarianas: una adaptación posibleReceta rápida de patatas de OlotPor qué las patatas de Olot siguen siendo diferentes Qué son exactamente las patatas de Olot Las patatas de Olot, llamadas patates d’Olot en catalán, son uno de los platos más reconocibles de la cocina de la comarca de La Garrotxa. Su estructura es muy sencilla: patata + relleno de carne + patata Las dos láminas forman una especie de pequeño bocadillo circular. Una vez montadas, las piezas se pasan por huevo o por el rebozado empleado en cada receta y se fríen hasta que quedan doradas. El resultado no se parece demasiado a una croqueta ni a una patata rellena convencional. La capa exterior sigue siendo claramente patata. De dónde son las patatas de Olot Proceden de Olot, capital de La Garrotxa, una comarca gerundense con una cocina muy ligada a los productos de montaña, los guisos y las carnes. La preparación se consolidó durante el siglo XX y quedó especialmente vinculada a la restauración tradicional de la zona. Con el tiempo pasó de ser una especialidad local a encontrarse también en: restaurantes de cocina catalana; tiendas de comida preparada; carnicerías; hogares de toda Cataluña. Como sucede con muchos platos regionales, actualmente existen pequeñas diferencias entre recetas familiares y establecimientos. Cómo son unas buenas patatas de Olot La textura marca la diferencia. Por fuera deben quedar: doradas y ligeramente crujientes. La patata debe estar: tierna, pero no deshecha. Y el relleno necesita ser: jugoso y concentrado, pero nunca líquido. Si contiene demasiada salsa, las piezas se abren al freír. Si queda excesivamente seco, se pierde buena parte del atractivo del plato. Ingredientes para hacer patatas de Olot Para unas 12-14 unidades, aproximadamente: IngredienteCantidadPatatas medianas o grandes4-5Carne de ternera200 gCarne de cerdo200 gCebolla1 grandeTomate maduro1Ajo1-2 dientesVino o brandy50 ml aprox.Aceite de olivaEl necesarioSalAl gustoPimienta negraAl gustoHuevo2HarinaOpcional, según el rebozado Las cantidades admiten ajustes. La esencia del plato está en utilizar carne previamente cocinada con sabor, no simplemente carne picada salteada durante unos minutos. Qué carne se utiliza tradicionalmente Es habitual recurrir a una mezcla de carnes. Una combinación muy equilibrada es: ternera + cerdo. El cerdo aporta jugosidad mientras la ternera refuerza el sabor. También existen versiones que incorporan otras carnes procedentes de un asado. Precisamente ahí está una de las claves de las patatas de Olot: el relleno se parece más al de unos canelones de carne asada que al de una hamburguesa. Qué patatas elegir Conviene utilizar patatas suficientemente grandes y regulares para obtener rodajas de tamaño parecido. Deben soportar una primera fritura suave sin deshacerse. Una variedad de textura equilibrada, ni excesivamente harinosa ni demasiado firme, facilita mucho el trabajo. El tamaño también importa. Con patatas pequeñas tendrás que preparar muchas piezas diminutas y resultará más difícil mantener el relleno dentro. Cómo hacer patatas de Olot paso a paso La receta tiene tres fases principales: Preparar la carne. Cocinar las láminas de patata. Rellenar, rebozar y freír. El relleno puede prepararse incluso el día anterior. De hecho, trabajar con la carne fría facilita considerablemente el montaje. 1. Dora la carne Corta la ternera y el cerdo en trozos medianos. No hace falta picarlos todavía. Calienta aceite de oliva en una cazuela y dora las piezas a fuego medio-alto. Buscamos que aparezca color en la superficie. Ese dorado aporta más profundidad al relleno que simplemente cocer la carne. Retira y reserva. 2. Prepara el sofrito En la misma cazuela añade la cebolla picada. Cocínala lentamente hasta que quede muy tierna. Incorpora el ajo y, poco después, el tomate rallado o muy picado. Deja reducir. El sofrito debe perder buena parte de su agua. Si permanece demasiado líquido, esa humedad terminará dentro de las patatas. 3. Cocina la carne con el sofrito Devuelve la carne a la cazuela. Añade un pequeño chorro de vino o brandy y deja evaporar el alcohol. Salpimenta. Agrega una cantidad moderada de agua o caldo si fuera necesario y cocina a fuego suave hasta que la carne esté completamente tierna. Dependiendo de los trozos utilizados, pueden hacer falta aproximadamente 45-75 minutos. No buscamos un guiso con mucha salsa. Al final debe quedar suficiente jugosidad para que la carne no esté seca, pero muy poco líquido libre. 4. Tritura o pica el relleno Deja templar la carne. Pícala junto con parte de la cebolla y el sofrito. La textura ideal no es una crema. Tiene que quedar: fina, compacta y ligeramente fibrosa. Una picadora permite controlar bien el resultado si se utiliza mediante pulsaciones cortas. Evita triturar durante demasiado tiempo. El relleno debe mantener personalidad de carne asada. 5. Enfría la carne Este paso parece secundario, pero facilita mucho la receta. Guarda el relleno en la nevera hasta que esté frío. Al enfriarse: gana consistencia; se manipula mejor; permanece entre las rodajas; resulta más fácil calcular cantidades iguales. Si está demasiado húmedo, puedes calentarlo brevemente antes para evaporar algo más de líquido y después volver a enfriarlo. 6. Pela y corta las patatas Pela las patatas. Córtalas en rodajas aproximadamente de 3-4 milímetros. El grosor es importante. Si son extremadamente finas: se romperán. Si son demasiado gruesas: el conjunto quedará pesado y costará cocinarlo correctamente. Intenta obtener rodajas lo más regulares posible. Una mandolina puede ayudar, aunque debe utilizarse con mucha precaución. 7. Cocina las rodajas a temperatura moderada Calienta abundante aceite. Aquí no interesa empezar con una fritura agresiva. Cocina las rodajas a temperatura moderada, aproximadamente alrededor de 140-150 °C, hasta que estén tiernas y flexibles pero sigan enteras. No buscamos todavía un color dorado intenso. La patata tiene que poder doblarse ligeramente sin romperse. Retírala con cuidado y déjala escurrir. Por qué no conviene dorar las patatas en esta primera fritura Todavía falta una segunda fritura después del relleno. Si las doras completamente ahora, terminarán demasiado tostadas antes de que el conjunto esté listo. La primera cocción tiene una finalidad diferente: ablandar la patata. La segunda: crear la superficie dorada y terminar el plato. Separar ambas funciones permite controlar mucho mejor la textura. 8. Empareja las rodajas Coloca las rodajas sobre la encimera. Agrúpalas por tamaños. Necesitarás dos piezas parecidas para cada patata rellena. Escoge aproximadamente: 12-14 parejas. Las rodajas sobrantes pueden utilizarse para otra preparación. 9. Rellena las patatas Pon una pequeña cantidad de carne sobre una rodaja. Deja libres unos milímetros alrededor del borde. Coloca otra rodaja encima. Presiona suavemente. El relleno debe llegar cerca del extremo, pero nunca sobresalir. Si colocas demasiada carne, las patatas tenderán a abrirse durante el rebozado y la fritura. Cuánto relleno poner Para una pieza de unos 6-7 cm de diámetro suele bastar aproximadamente una cucharada pequeña. La proporción correcta es importante. La carne tiene que notarse claramente, pero la preparación sigue llamándose patata de Olot por una razón. Cuando la capa de relleno es excesivamente gruesa, el resultado pierde equilibrio. 10. Reboza cada pieza Bate los huevos. Una fórmula sencilla consiste en pasar directamente las patatas montadas por huevo batido. En otras versiones puede utilizarse también una ligera capa de harina antes del huevo. La harina ayuda a crear una cobertura algo más estable, pero también modifica ligeramente la textura exterior. Si buscas una versión delicada, utiliza muy poca. 11. Fríe las patatas de Olot Calienta nuevamente el aceite, esta vez a unos 170-175 °C. Fríe pocas unidades cada vez. No llenes demasiado la sartén porque la temperatura descenderá rápidamente. Cocina hasta que estén: doradas por ambos lados. No necesitan demasiado tiempo porque tanto la patata como el relleno ya están cocinados. La fritura final sirve principalmente para calentar el interior y formar la capa exterior. 12. Escurre y deja reposar unos minutos Retira las patatas con una espumadera. Déjalas sobre papel absorbente o una rejilla. Espera unos minutos antes de comerlas. El interior permanece muy caliente y el pequeño reposo también ayuda a que la cobertura se estabilice. Sírvelas calientes o templadas. El secreto para que no se abran al freírlas Hay cuatro factores decisivos: Patata suficientemente flexible. Si está cruda o rígida, no se adapta al relleno. Relleno frío y compacto. Una salsa líquida empuja las capas hacia fuera. Cantidad moderada de carne. Llenarlas demasiado es uno de los motivos más frecuentes de rotura. Manipulación suave. No deben apretarse como una croqueta. Las dos rodajas simplemente tienen que contener la carne. Qué hacer si las patatas se rompen Algunas rodajas pueden fracturarse durante la primera fritura. No pasa nada. Reserva las que estén enteras para las piezas principales. Si una tiene una pequeña grieta pero sigue siendo manejable, colócala como capa superior y evita poner relleno cerca de la zona dañada. Si se deshace completamente, es mejor no utilizarla para montar una patata rellena. Cómo conseguir que queden crujientes La temperatura de la segunda fritura es fundamental. Un aceite demasiado frío hace que el rebozado absorba grasa. Uno exageradamente caliente puede dorar el huevo antes de que el centro se caliente correctamente. Unos 170-175 °C ofrecen un buen punto de partida. También ayuda: freír pocas unidades; dejar escurrir bien la primera fritura; no amontonarlas al terminar; servirlas relativamente pronto. Qué diferencia hay entre las patatas de Olot y unas patatas rellenas normales La principal diferencia está en la construcción. CaracterísticaPatatas de OlotPatatas rellenas habitualesFormaDos láminas de patataPatata entera o mediaRelleno clásicoCarne asada picadaMuy variableCocción finalFrituraFrecuentemente hornoTextura exteriorDorada y ligeramente crujienteMás blanda o gratinadaOrigenOlot, La GarrotxaPreparaciones de muchos lugares Visualmente se parecen más a pequeños discos rellenos que a una patata vaciada. La importancia del relleno de carne asada Utilizar carne cocinada lentamente tiene una ventaja evidente. Durante el asado o guiso se generan: jugos; dorado; sofrito; sabores concentrados. Después, todo ello se pica junto. Por eso la diferencia entre una patata de Olot bien preparada y otra rellena simplemente con carne picada salteada puede ser bastante grande. El relleno tradicional tiene sabor de rustido, no de hamburguesa. Se pueden aprovechar restos de carne Sí, y puede ser una excelente forma de prepararlas. Puedes utilizar restos de: ternera asada; cerdo; pollo; carnes de un rustido. Lo importante es retirar: huesos; cartílagos; exceso de salsa líquida. Después pica la carne con una pequeña cantidad de su propio jugo o con cebolla cocinada para devolverle humedad. Es una buena receta de aprovechamiento siempre que el sabor de la carne combine con la preparación. ¿Se pueden hacer solo con carne de cerdo? Sí. El resultado será normalmente algo más jugoso y graso. También pueden hacerse únicamente con ternera, aunque habrá que prestar más atención para evitar que el relleno quede seco. La mezcla de ambas aporta un equilibrio especialmente interesante. Las recetas familiares permiten bastante flexibilidad en este punto. Se pueden preparar con antelación Sí. Una organización especialmente cómoda consiste en: Día anterior: preparar el relleno. Mismo día: cocinar las patatas, montar y freír. También puedes dejar las piezas ya montadas durante unas horas en la nevera antes de rebozarlas. Guárdalas bien cubiertas para que la superficie de la patata no se reseque. La fritura final merece la pena hacerla relativamente cerca del momento de servir. Cómo conservar las patatas de Olot Una vez cocinadas, deja que pierdan el exceso de calor y guárdalas refrigeradas en un recipiente cerrado. Lo ideal es consumirlas en 2-3 días. Como llevan carne cocinada, no deben permanecer durante periodos prolongados a temperatura ambiente. Para mantener mejor la textura, evita almacenarlas unas encima de otras mientras todavía estén calientes. La condensación las reblandecerá. Cómo recalentarlas El microondas calienta bien el interior, pero suele dejar la patata y el rebozado blandos. Para recuperar mejor la textura utiliza: horno o freidora de aire. Colócalas en una sola capa y caliéntalas a temperatura moderada-alta hasta que el centro esté completamente caliente. El tiempo dependerá del tamaño y de si parten directamente de la nevera. Evita prolongar demasiado el calentamiento para no secar la carne. ¿Se pueden congelar? Sí, aunque la textura de la patata puede sufrir alguna modificación. Una opción práctica consiste en congelarlas ya montadas pero antes de la fritura final. Colócalas primero separadas sobre una bandeja. Cuando estén duras, pásalas a una bolsa o recipiente. Otra posibilidad es congelarlas completamente cocinadas. En ambos casos, la versión recién hecha suele ofrecer una textura superior. Qué acompañamiento poner Las patatas de Olot son bastante contundentes. Funcionan bien como: entrante; aperitivo; tapa; parte de un menú catalán. Para equilibrarlas puedes acompañarlas con una ensalada sencilla de hojas verdes. No necesitan una salsa pesada. La propia carne ya aporta bastante intensidad y la patata frita añade grasa y textura. Cuántas patatas de Olot calcular por persona Depende del tamaño y del resto del menú. Como entrante: 2 unidades por persona suele ser una cantidad razonable. Si son pequeñas y forman parte de un aperitivo: 1-2 unidades. Como plato más importante: 3 unidades, acompañadas de ensalada, pueden constituir una ración generosa. Son más saciantes de lo que parecen porque cada pieza combina patata, carne, huevo y fritura. Patatas de Olot vegetarianas: una adaptación posible La preparación tradicional es de carne, pero la misma técnica admite rellenos vegetales. Una versión puede combinar: setas; cebolla; puerro; verduras asadas. El relleno debe mantenerse compacto. Las setas, por ejemplo, necesitan cocinarse hasta evaporar buena parte de su agua. De lo contrario, las láminas pueden separarse durante la fritura. Sería una adaptación vegetariana inspirada en las patatas de Olot, no la receta tradicional. Receta rápida de patatas de Olot Para recordar el proceso: 1. Asa o guisa ternera y cerdo con cebolla, ajo y tomate. 2. Pica el relleno y enfríalo. 3. Corta las patatas en láminas de 3-4 mm. 4. Fríelas suavemente hasta que estén flexibles. 5. Coloca carne entre dos rodajas. 6. Pasa por huevo batido. 7. Fríe a 170-175 °C hasta dorar. 8. Escurre y sirve calientes. Ese doble proceso de fritura —primero suave para ablandar y después más fuerte para dorar— es uno de los detalles que más ayuda a conseguir un buen resultado. Por qué las patatas de Olot siguen siendo diferentes La receta parte de ingredientes muy corrientes: patatas, carne, cebolla y huevo. Lo especial está en cómo se utilizan. La patata deja de ser simplemente una guarnición para convertirse en el envoltorio del plato, mientras el rustido aporta toda la profundidad del relleno. Las patatas de Olot funcionan precisamente porque no intentan complicar esa combinación. Una lámina suficientemente tierna para doblarse, un relleno de carne asada concentrado y una fritura final bien controlada bastan para conseguir ese contraste entre exterior dorado, patata suave y corazón jugoso que ha convertido a esta sencilla especialidad de La Garrotxa en uno de los platos más reconocibles de la cocina catalana.